El Poder del Consumidor presenta un estudio sobre la valía de Corredores BRT para reducir la contaminación de la ZMVM

En la actualidad se viven graves índices de contaminación medioambiental en el país, dos de las entidades que mayormente sufren las consecuencias son la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), mismas que por muchos años han experimentado malas políticas en materia de autotransporte de pasajeros. Tan sólo en la ZMVM el autotransporte con consumo de diésel y gasolina genera 64,434.76 y 88,456.25 Gigagramos de CO2.

Ante este panorama el Poder del Consumidor presentó su estudio Corredores de transporte público: una acción para reducir CO2 dentro de la ZMVM ,en él se demuestra que al abandonar el uso del automóvil particular y sumarse a servicios de transporte BRT los usuarios reducen un 95% de sus emisiones de CO2. Al mismo tiempo el documento evidencia la urgente necesidad de reemplazar los microbuses por unidades más eficientes y menos contaminantes “Un autobús nuevo sustituye microbuses con más de 20 años y altamente contaminantes” sentencia el estudio.

“Los habitantes de la ZMVM efectúan 34.56 millones de viajes en un día entre semana, de ellos, 15.57 millones se realizan en transporte público (44.78%), exclusivamente caminando 11.15 millones de viajes (32.07%) y en bicicleta 0.72 millones de viajes (2.07%). Sin embargo, las autoridades siguen beneficiando a la infraestructura para el automóvil con el 53% de los fondos de inversión federal”.

Ante ello el estudio expone el potencial que tienen los corredores BRT y el Transporte Público Concesionado (TPC) con esquema empresarial para enfrentar el cambio climático, además compara su generación de CO2 con la de automóviles particulares y el microbús. Para lo cual se analizaron 11 líneas de BRT dentro de la ZMVM, 9 empresas de transporte público concesionado y el corredor cero emisiones (Trolebús), así como 4 derroteros como modelo operativo hombre-camión en municipios del Estado de México; para los análisis se tomaron en cuenta recorridos en horas de gran afluencia.

“Los sistemas BRT han permitido que el 17% de su demanda deje su automóvil estacionado en casa, bajo este escenario del total de usuarios de las 11 líneas BRT en viajes dentro de horas pico al año se podrían reducir 244,573 kg de CO2 (valor que representa la suma de solo un servicio de cada línea BRT)”, señala el estudio, mientras que los resultados en corredores de transporte público concesionado en la ZMVM “la renovación de la flota de transporte público por un servicio profesionalizado en recorridos dentro de “horas pico” permite reducir 11,666 kg de CO2 anuales (valor de la suma de un solo servicio de cada corredor).

A su vez en el Estado de México “los resultados indican que del conjunto de corredores evaluados y la suma de estos por un servicio en horas pico y en términos anuales, se lograría una reducción de 9,492 kg de CO2 si se cambiara a un esquema empresarial, 20,962 kg de CO2 si se optara por un sistema como el Mexibús (Tabla 10). De no llevarse a cabo ningún cambio como es la renovación de la flota actual por unidades de mayor capacidad y con tecnologías más limpias, se continuarán generado anualmente 37,178 kg de CO2 por la presencia de microbuses y vagonetas operando en los municipios del EDOMEX”.

A manera de conclusión el estudio denominado Corredores de transporte público: una acción para reducir CO2 dentro de la ZMVM llevado a cabo por el Poder del consumidor destaca “la Zona Metropolitana del Valle de México debe adoptar acciones a corto y mediano plazo para reducir los gases de efecto invernadero generados por el sector autotransporte. Una de ellas mediante la conformación de empresas de transporte público y la puesta en marcha de más líneas BRT, con el fin de dejar atrás el esquema hombre camión, caracterizado por contar con un servicio no profesionalizado y contar con vehículos altamente contaminantes.

La ejecución de ambas permite la renovación de la flota vehicular con un consumo energético más amigable con el medio ambiente y frena la dependencia al automóvil particular”.