A partir de su entrada hace 5 años a la Asociación Nacional de Llantas y Plantas Renovadoras (Andellac), Raúl Castillo Arteaga ha visto en la capacitación y la evolución constante un futuro prometedor no sólo para el negocio de llantas, sino para el país en general; hoy como Presidente del máximo órgano que reúne a los principales actores de la industria llantera del país, Castillo Arteaga encumbra su cargo con una visión integral y fresca en la búsqueda del sendero que llevará al sector a niveles superiores.
Sin embargo queda mucho trabajo por delante, hoy el negocio de las llantas se ha visto impactado de manera importante debido a la importación ilegal de llantas usadas que carecen de la regulación y vigilancia pertinentes, lo que provoca un desajuste no sólo en las ventas al mercado interno sino que genera una enorme cantidad de basura y contaminantes liberados al medio ambiente y por supuesto incrementan de manera alarmante el riesgo de sufrir un accidente.
Estas problemáticas preocupan al sector automotor en general y debiera hacerlo a toda la sociedad, por ello Motor a Diesel se entrevistó con el Presidente de la Andellac, con el fin de profundizar en éstas y otras problemáticas del sector.
Motor a Diesel: Sabemos que la industria llantera nacional es una industria fuerte que en los últimos años ha retomado su lugar -posterior a la crisis del 2009-, sin embargo por mucho tiempo se ha enfrentado al problema de la entrada de llantas usadas, en este sentido ¿de qué manera real le está afectando este tipo de prácticas?
Raúl Castillo:
En la distribución se da un crecimiento menor, indudablemente nos impacta el tema de las llantas usadas, sobre todo este año en el que se está experimentando una contracción en la distribución, no derivado directamente de la entrada de llantas usadas, pensamos más bien que tiene que ver con el cambio de gobierno y porque hay muchos proyectos detenidos.
Con esta contracción de la economía efectivamente algunos usuarios buscan en ocasiones llantas más económicas e indudablemente acuden a ellas por el desconocimiento del riesgo que implica comprar una llanta usada. Los usuarios finales ven la compra de una llanta usada como una opción para salir del paso con la famosa compra de los «gallitos», hay un mercado para eso y hay un mercado negro que se mueve, al país entran legalmente llantas usadas, porque hay una cuota que el gobierno permitió -aunque no es una cuota para llanta que se deba vender al público- para fines de renovado.
Efectivamente la crisis nos impactó mucho y fue a partir de 2011 que hemos tenido un crecimiento constante; sin embargo si hablamos del tema de las llantas es importante hacer una distinción entre la producción y la distribución, suceden 2 efectos diferentes; en producción nos está sucediendo exactamente lo que sucede en general con la industria automotora que está creciendo a un ritmo muy acelerado, por ejemplo el año pasado tuvimos un crecimiento en la producción de llantas de prácticamente el 30%, pero el mercado sólo creció el 8%, el mercado crece pero lo que sucede es que nos estamos convirtiendo también en exportadores de llantas.
Motor a Diesel: Si las llantas que entran al país legalmente son para renovar ¿porqué se da la reventa de las llantas en las condiciones que se encuentren?
Raúl Castillo:
Tenemos un problema en la conformación del mercado propiamente mexicano en el cuál si bien tenemos mucha capacidad instalada de llantas -prácticamente tenemos la capacidad de abastecer en un 80% el mercado- lo que sucede es que en el área de camión producimos solamente una de cada diez llantas que se necesitan en el mercado.
Motor a Diesel: ¿Porqué no hay producción en el país de este segmento?
Raúl Castillo:
Estamos hablando de que los fabricantes que tenemos en México son globales y a nivel mundial hay más capacidad instalada que la que requiere el mercado mundial y obviamente no tiene ningún sentido instalar una planta nueva -en México por ejemplo- cuando en otros países hay la posibilidad de fabricarlas; el otro tema es que derivado de la poca supervisión que hay a nivel federal de la importación de llantas usadas esto se convierte en un desincentivo para competir desde el punto de vista de los fabricantes, porque lo hacen en circunstancias diferentes y no les conviene.
Motor a Diesel: ¿Qué tipo de consecuencias ha tenido esto?
Raúl Castillo:
Sin embargo nosotros tenemos el cálculo de que entran hasta 5 millones de llantas al país y no todas para fines de renovado. Al amparo de esta cuota entran muchas llantas para segundo uso y lo peor es que no sólo entra llanta de camión entra llanta de camioneta y automóvil que en teoría no deberíamos importar porque el mercado nacional tiene suficiente producción para abstener este mercado.
Debido al déficit de producción se permitió la importación de llantas usadas supuestamente destinadas para renovado y que el la última década ha oscilado el millón -cuota que el gobierno autorizó- pero la realidad es que es muy variable, por ejemplo el año pasado alcanzó el millón 300 mil llantas.
Motor a Diesel: ¿Qué mecanismos son los que México podría aplicar para frenar la importación, pero sobre todo el uso de este tipo de llantas?
Raúl Castillo:
La solución en este punto tiene que ver con la supervisión por parte de la autoridad y en esta administración notamos una mayor apertura, de hecho ya hemos tenido los primeros acercamientos y vemos que hay interés de escuchar la problemática y por eso tenemos esperanzas de que se corrijan muchas cosas.
Estamos trabajando para que se supervise la entrada de este tipo de llantas, por supuesto no nos oponemos a la entrada porque si el mercado las necesita hay que importarlas, pero hablamos de un producto que es básicamente materia prima para producir llantas renovadas, pero no para tener llantas de segundo uso porque representan un riesgo: para la red de distribución, para la seguridad porque no son llantas adecuadas para rodar y otro es el impacto ecológico, porque cuando se compra una llanta usada que está en el límite de su vida útil en 3 ó 4 meses se va a la basura, y prácticamente nos estamos llenado de basura.