El T-MEC supone un reto para el autotransporte nacional

Necesario generar condiciones para enfrentar competencia externa en el autotransporte de carga, demanda el organismo.
La CANACAR señala trato inequitativo para el transporte mexicano en el T-MEC.

Tras la aprobación del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC). en el Senado de la República, la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) celebra su aprobación por el umbral de oportunidades comerciales, nuevos empleos y de mejores servicios que representa para la economía mexicana.

En conferencia de prensa Enrique Armando González Muñoz, Presidente Nacional, José Refugio Muñoz López, Vicepresidente Ejecutivo de la CANACAR, acompañados de Irla Espinosa López, directora operativa de asuntos internacionales de la Cámara e Ismael Romo Márquez, tesorero destacaron la posición que asume el organismo y dieron a conocer su posicionamiento ante el reto que supone este nuevo tratado.

Al respecto el Presidente Nacional apuntó que la CANACAR participó activamente en la revisión del acuerdo en el que se iba tomando en cuenta la postura del sector autotransporte, sin embargo en la aprobación y las condiciones finales, en opinión del empresario, el sector no fue considerado; es así como la Cámara transportista lamenta que por segunda ocasión el sector del autotransporte quede en desventaja dentro de un acuerdo comercial de tal dimensión, al quedar demostrado que esta actividad es parte fundamental del éxito de un instrumento que sirvió, durante 25 años, para incrementar sustancialmente el comercio con el país vecino del norte y el mundo. Pues mediante el autotransporte terrestre de carga se mueve más del 80% de los productos que intercambian México y Estados Unidos.

El representante de los transportistas en México anota “CANACAR siempre cuidó y salvaguardó los intereses del sector autotransporte, cuando llegamos a los textos finales nos dimos cuenta de que en el tema de las autorizaciones de largo recorrido el trato era poco equitativo para los transportistas mexicanos, esto porque los requerimientos para las empresas nacionales eran más severos que para las empresas norteamericanas, estas características no permitían el cabotaje (servicio de carga interna), en el recién aprobado T-MEC no se autoriza a las empresas mexicanas más permisos de largo recorrido y a las empresas norteamericanas si se les puede permitir, además de que los permisos pueden ser revocados en el momento en el que los industriales norteamericanos consideren en riesgo sus intereses económicos, derecho que México no se guardó para sí mismo”, hecho que CANACAR -en nombre del sector- asume como inequitativo

Por su parte el Vicepresidente Ejecutivo de la Cámara dijo “nuestra posición no es en contra del T-MEC, esperamos que se ratifique por los otros gobiernos, lo que sí solicitamos es que se reconozca que en este tratado algunos de los sectores no fueron tratados de manera equitativa tal es el caso del sector autotransporte al que debieron darle espacio para que externara sus inquietudes, efectivamente el Senado llevó a cabo algunos foros a los que inexplicablemente no fuimos considerados; no obstante se trabajara para mejorar la competitividad del sector y de esa manera enfrentar la competencia que de manera desigual viene por parte del autotransporte de los Estados Unidos”.

En este tono de superación la CANACAR sabe que la aprobación del T-MEC representa nuevos desafíos para el sector autotransporte y también una nueva etapa en la correlación y coordinación con las autoridades; ante ello se pronuncia en favor del trabajo en conjunto con el gobierno para diseñar un Programa Específico para Impulsar la Competitividad del Autotransporte de Carga Mexicano, que permita generar las condiciones para enfrentar la competencia externa y fortalecer al gremio en el mercado interno, en virtud de la condición de desventaja que dejó para nuestro sector la negociación del T-MEC.

Así se ponen en la mesa acciones puntuales para fortalecer el autotransporte nacional y enfrentar esta competencia que se avecina: Reformar la Ley para establecer un límite de la antigüedad del parque vehicular tanto en el ingreso como en la renovación, retomar el esquema de los estímulos fiscales que se enfoquen en  el beneficio del micro y pequeño transportista, crear un Fondo de financiamiento específico a través de la Banca de Desarrollo y promover una nueva Ley General del Autotransporte tanto de carga como de pasaje. Si bien consumar estas acciones es un reto, ya se ha trabajado activamente para la profesionalización del sector con el Distintivo Transportando al País, Transportando México.

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