Editorial

Se reanuda con seguridad la manufactura de vehículos pesados

No cabe duda de que México es uno de los países más importantes a nivel mundial en la manufactura de vehículos para el autotransporte, somos el primer lugar en exportación de tractocamiones, ocupamos el cuarto lugar en exportación de vehículos pesados y el sexto lugar en producción de vehículos pesados de carga, todo ello gracias a las 11 plantas manufactureras y dos plantas de remanufactura de motores ubicadas estratégicamente en 8 entidades. En este contexto la reapertura de las plantas productivas y su denominación como industria esencial es una excelente noticia, además de su reconocimiento por parte de las autoridades mexicanas; pues tal como lo define Miguel Elizalde, Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), los vehículos “Son un bien productivo, no un bien de lujo” y hoy más que nunca son los que están colaborando para hacer frente a la emergencia de salud y sobre todo la industria productora de vehículos pesados de carga es clave para la recuperación económica del país.

Cabe señalar que hoy por hoy las plantas armadoras implementan los más estrictos controles de seguridad para garantizar la salud de sus colaboradores y de las comunidades en las que operan, es de subrayar que la industria es una de las más interesadas en conservar y proteger a sus activos más importantes. Para ello ha puesto en marcha protocolos sanitarios para el reinicio seguro de las actividades, capacitación del personal, readecuación de espacios y procesos productivos, además de la instalación de filtros de ingreso, sanitización e higienización del espacio laboral. Todo para cumplir con los lineamientos de la denominada “nueva normalidad”.

Si bien la emergencia sanitaria por la que atraviesa el mundo ha afectado de manera importante todas y cada una de las actividades económicas, con el consecuente impacto a la salud de cientos de miles de personas y la lamentable pérdida de miles de vidas humanas. Es fundamental reconocer los enormes esfuerzos que las industrias hacen para paliar este impacto y conservar las fuentes de empleo, mismas que son protegidas con los mejores protocolos de salud.