Editorial

Movilidad Urbana

Según datos compartidos por Google hacia finales de marzo de 2021 la movilidad en el país ha experimentado una contracción del 18% en los centros de transporte público (por ejemplo, estaciones de metro, autobús y tren) debido a los efectos de la emergencia sanitaria, en la Ciudad de México estos efectos han llegado al -21%. Es innegable que la movilidad se ha visto alterada drásticamente, factores como el distanciamiento social, el home office y las restricciones de actividades han ejercido múltiples impactos en la movilidad diaria. Si bien el autotransporte de carga ha mantenido una relativa normalidad, el uso del transporte de pasajeros ha caído en porcentajes escandalosos.

Aún con estos descensos para muchos trabajadores viajar en transporte público es la única opción para trasladarse, así los gobiernos han implementado estrategias que colaboren en reducir los contagios y eleven la confianza en el uso de este medio de transporte, entre ellos el gobierno de la Ciudad de México ha impulsado un decálogo que brevemente señala:

Reducir aglomeraciones: Mantenimiento de frecuencias a pesar de la disminución de personas usuarias, Dosificación de pasajeros en estaciones, Gestión de la demanda: disminución de viajes durante horas pico, Movilidad en bicicleta: ciclovías emergentes, Peatonalización del Centro Histórico y Guías de implementación para descarga y difusión.

Prevenir contagios: Uso de cubrebocas y gel, Sanitización constante y capacitación, Ventilación y Campañas de información

Con información de SEMOVI