Editorial

editorial 293

IRU
impulsa la neutralidad de carbono

Bajar la huella de carbono hacia 2050 debe ser tarea de todos, pero más de las agrupaciones como la International Road Transport Union (IRU) que en el Foro “Descarbonización en el cruce de la política, tecnología, operaciones y alternativas», planteó un pacto verde para lograr la neutralidad del carbono en la prestación de servicios del transporte por carretera hacia 2050.

Se estima que mas de 65 millones de vehículos pesados representan el 2.5 de las emisiones globales de CO2, por lo que el impacto es fuerte y deberá reducirse en al menos 3 mil millones de toneladas anuales con el apoyo de acciones puntuales de la industria y de los gobiernos con el manejo de nuevas tecnologías e infraestructura, y mejoras operativas.

Obviamente para lograr reducir potencialmente a cero las emisiones contaminantes provenientes del transporte terrestre de mercancías en América del Norte, se requiere de una evaluación del entorno, de la infraestructura y del apoyo constante de las autoridades, prestadores y usuarios de transporte, coincidieron líderes del autotransporte de carga de México, Estados Unidos y Canadá.

Concretamente la IRU plantea acciones con 5 líneas de actuación: Implementación práctica de combustibles bajos o nulos en carbono; una logística eficiente; unidades con más tecnología y más eficientes; mayor uso del transporte colectivo y la renovación de la flota y la contratación de operadores más calificados.

Scott Tilley, presidente de Tandet Group, opina que Canadá ha avanzado en cuestiones de descarbonización, sin embargo, todavía hay mucho por hacer para llegar a cero emisiones.

“Somos un país en donde, en algunas provincias, tenemos que operar por debajo de los 5º Centígrados de temperatura ambiente. Es imposible pensar en vehículos eléctricos. Las personas también usan combustible para calentarse, por lo que es una meta difícil”.

Umberto de Pretto, secretario general de la IRU, resaltó que para lograr la descarbonización se debe contar con el apoyo del gobierno y un esfuerzo de las empresas de transporte.

“Creo que cada vez más los gobiernos se dan cuenta de que todo depende del transporte. Pero hace falta que generen las políticas sólidas y la infraestructura adecuada para dar pasos concretos. Por el lado de los clientes, es importante que ellos también aporten a la reducción de emisiones, mejorando los tiempos de carga y descarga, o tratando de reducir embalajes que no son ecológicamente amigables. Por el lado del transportista, éste debe apostar más por la capacitación de los conductores, y tomar acciones propias con objetivos claros y realistas. Los proveedores deben hacer su parte, invirtiendo en I+D, para tener soluciones de tren motrices más eficientes y seguras y al alcance de los transportistas. Como podemos ver, para llegar a cero emisiones en el transporte, se requiere de la voluntad y esfuerzo de todos”.